Blues que no se oxida

La Mississippi Blues Band brindó su primer show del año en la ciudad de Buenos Aires. El grupo presentó en La Trastienda Club parte de su último disco, Búfalo, y repasó los grandes clásicos de su repertorio, en el marco de los festejos por sus veinticinco años de vida.

El grupo decide elevar rápidamente la temperatura del lugar, y se despacha con los clásicos “Blues del equipaje” y “Buenos Aires blues”, pertenecientes a su segundo y primer disco, respectivamente. A partir de allí, La Mississippi parece decidida a darle prioridad en la lista de temas a las canciones de su última placa, Búfalo, y así desfilan “Ermitaño” (grabada junto a Ricardo Iorio en voz y Claudio “Tano” Marciello en guitarra, de Almafuerte), “Rara” (“un tema dedicado a todas las mujeres, porque sufren del mismo síndrome: son raras”, según Tapia), “Salvavidas” y “El titular”.La Trastienda está repleta. Desde aquellos cómodamente instalados en sus mesas hasta quienes se encuentran de pie, varias generaciones se dan cita para disfrutar de una de las bandas más representativas del blues local. Si bien el telón todavía no se abre, el sonido inconfundible desde el escenario de la guitarra slide despierta la atención del público, y apenas los músicos se hacen visibles, La Mississippi Blues Bandcomienza su show con “El detalle”, tema incluido en su disco Bit hippie (2001).“Estamos felices de festejar los veinticinco años de La Mississippi. Nada de botox, nada de lifting. Hay que tocar hasta que se rompa todo”, se dirige a los espectadores Ricardo Tapia, quien durante toda la noche mantendrá un contacto permanente con el público.
La banda toca en formato de quinteto, luego de una carrera en la que contó desde el comienzo con la potente presencia de una sección de vientos. Si bien en el concierto Tapia pasa de la guitarra rítmica a la armónica, Gustavo Ginoi (guitarra eléctrica) yGastón Picazo (teclados) se alternan para interpretar en muchas canciones las partes que ejecutaban los vientos en otras épocas, y hasta encuentran el espacio para ejecutar exquisitos solos, respaldados por la histórica base que conforman Claudio Cannavoen bajo y Juan Carlos Tordó en batería.
Luego del blues festivo “La danza de la lluvia”, con los coros del público como protagonista central durante el estribillo, La Mississippi baja unos decibeles para adentrarse en la cadenciosa “Valentín Alsina (Ritmo y blues)”, continuar con “Sólo un paso”, “Ella” (tocada por la banda a pedido de un novio a punto de casarse) y el clásico “Un poco más”, con un solo de Ginoi que arranca una gran ovación y la capacidad expresiva de Tapia a flor de piel.
Tapia se muestra exultante. Recuerda viejas épocas, explica el origen de sus letras, pide palmas al público y hasta se anima a pronosticar un triunfo de Independiente en el inminente clásico de Avellaneda. Baila, pero también invita a los espectadores, y se improvisa un concurso de rock and roll mientras el grupo toca “Veinte chicas veinte”. La pareja ganadora sube al escenario y continúa bailando entre los aplausos de los asistentes. Así de divertido y espontáneo es el show de La Mississippi.
Para el tramo final del concierto, el grupo toca sus clásicos de la década del noventa: “Matadero”, “Qué Mujer” y “Ahora vengo”. El coro de los espectadores se hace sentir. “Café Madrid” cuenta con la participación de Fabricio Rodríguez, relevación del Festival de Jesús María 2013, quien se trenza con Tapia en un intenso dueto de armónicas. El show cierra con “Un trago para ver mejor”, y con la firme promesa de parte del grupo de que restan aún muchos shows y festejos para el 2013.

No quedan dudas que La Mississippi Blues Band es el exponente más importante del género en la actualidad. Han sido capaces de continuar generando música más allá de la “fiebre” de blues que vivió la escena musical argentina durante la década del ’90, y ante la dolorosa ausencia de Norberto “Pappo” Napolitano, legendario representante de este estilo musical en el país, La Mississippi parece ser la encargada natural de mantener la llama encendida y conducirla hacia el futuro. Porque “tiene con qué”: uno de los mejores cantantes de la música nacional, con un gran carisma escénico, bellas canciones que sobreviven el paso del tiempo y se entremezclan armoniosamente con su más reciente producción, y la templada sabiduría que dan los años de presentaciones en vivo y rutas recorridas. Todo ello quedó demostrado en su presentación en La Trastienda Club, junto a un hecho no menos importante: en Argentina, la gente goza escuchando blues.

TxT: Augusto Fiamengo

Blues que no se oxida

La Mississippi Blues Band brindó su primer show del año en la ciudad de Buenos Aires. El grupo presentó en La Trastienda Club parte de su último disco, Búfalo, y repasó los grandes clásicos de su repertorio, en el marco de los festejos por sus veinticinco años de vida.

Fuente: http://www.elbondi.com/musica/2013-02-23.5786/cobertura.php?cobertura=5786